Kókyanguriti creó a las personas con tierras de diferente color: amarilla, roja, blanca y negra. Sotuknange les dio la lengua, a cada color una, y difundió el respeto hacia sus diferencias.
El libro de los Hopi
En Ortzadar estamos felices, hace muy poco recogimos en Vitoria el reconocimiento a la calidad lingüística, el Bikain de oro. Para nosotras y nosotros esta distinción va mucho más allá de su valor como certificación, puesto que es el resultado de un compromiso compartido.
Por ello queremos contaros un poco de nuestra “vida Bikain” en tres palabras.
IDENTIDAD
El euskara es nuestra lengua, es nuestra cultura, es la forma en que interpretamos el mundo, es cómo vivimos… el euskara es lo que somos. Teníamos que estar y queríamos estar.
MEJORA
Bikain nos ha permitido reflexionar acerca de la presencia del euskera en nuestras vidas, hemos tomado conciencia de su valor, hemos generado nuevas formas de hacer, y sobre todo hemos avanzado en integrar de forma natural el euskara en nuestro día a día laboral.
SOSTENIBILIDAD
La sostenibilidad forma parte de nuestras vidas, pero además en nuestro caso, es nuestro trabajo. Y el euskera es clave para la sostenibilidad en cuanto a que es clave para nuestra supervivencia como especie (no, no estamos exagerando, sigue leyendo).
Nuestra supervivencia depende de la diversidad de la vida en la Tierra, y ésta no sólo responde a la variedad de especies vegetales y animales, y ecosistemas existentes en la naturaleza (biodiversidad); si no también a la variedad de culturas y lenguas de las sociedades humanas (di¬versidad cultural y lingüística).
Todo lo que la gente sabe sobre el planeta, acerca de las plantas, de los anima¬les, y de los diferen¬tes ecosistemas, es decir, acerca de cómo vivir y sobrevivir, está codificado en las culturas humanas y las lenguas, mientras que sólo una pequeña fracción se codifica en la literatura científica. La transmisión y preservación de esta enorme base de conocimientos es fundamental para nuestra especie. Cuando una lengua se pierde, perdemos todas y todos, es un retroceso para la humanidad, una pérdida brutal de conocimiento.
A estas tres palabras hemos de añadir una cuarta, COMPROMISO, porque el Bikain nos ha ayudado a impulsar, tangibilizar y visibilizar, tanto de puertas para adentro, como de puertas para afuera, nuestro compromiso con el euskara.
Para terminar solamente dos cosas: desear que entre todas y todos sigamos construyendo y avanzando en la normalización del euskara; y enviar un eskerrik asko grande, grande, a todas las personas que han participado, y siguen participando, para que nuestra “vida Bikain” sea posible.
Eskerrik asko!